domingo, 3 de julio de 2016

Residencia Artística en Casa Mermejita

Mis tiempos son extraños y mi falta de sincronización con los ritmos que dicta la tecnología me sorprenden con largas ausencias virtuales que antes de reflexionarlas les creía mas breves.

Recapitulando:
  • En marzo fui a la feria del libro de Mérida, Yucatán (FILEY) en las instalaciones del Gran Museo del Mundo Maya, un espacio propicio para que este encuentro crezca en dimensiones y calidad.
  • En abril tuve la oportunidad de visitar el Museo Maya deCancún, Quintana Roo. Debía tomar notas para mi libreta de recursos gráficos, la estructura de sus cerámicas y vasijas ayudo, mas los colores de Holbox, las texturas y la manera como invaden terreno la amplitud de sus manglares, etc.
  • En mayo estuve por segunda vez en la Feria del libro de Tijuana en el CECUT esta vez junto a otros dos colegas ilustradores. Esas tierras por alguna razón me recuerdan mas que otros sitios, mi quimérica Cuidad de México y me son a la vez una verdadera sacudida a mis estructuras mentales, una extraña sensación de permanencia y decadencia, de contrastes, de amistades que enriquecen y refuerzan mis palpitantes ganas de volver.

Y en junio, el mes que recién se agotó, conocí un espacio-hotel abierto a recibir residencias artísticas y que, como primer filtro, definiría como el sueño tangible de un hombre que se ha permitido crecer mas allá de sus límites corporales y anda en búsqueda de cómplices de ruta. De eso y desde esa perspectiva es que quiero hablar en lo que resta de este post: Hotel Casa Mermejita; espacio construido a muy corta distancia de playaMermejita en la privacidad de una loma cubierta por flora y fauna diversa y endémica que invita a la inmersión, en medio de  un camino rústico que termina por enmarcar y acentuar la sutileza y sofisticación de la proyección arquitectónica, diseño de Jorge Ramírez.

Esta área, concede a autores (como esta ilustradora), condiciones para generar un proyecto creativo que se integre con alguna o todas las producciones previas ahí realizadas, a partir de un eje inicial establecido: la conceptualización arquitectónica que ha sido proyectada para fluir armónicamente con el espacio y comunidad que le da cabida, Mazunte, Oaxaca.

Mazunte: comunidad declarada en septiembre del 2015 como pueblo mágico, es un sitio en la costa Oaxaqueña con claras mezclas culturales; un ambiente de tranquilidad, áreas de convivencia, relajación y una estética artesanal mayormente homogénea; playas ideales para el surf, las presentaciones artísticas de tipo circense, los encuentros espontáneos, las mejores puestas de sol y eventos anuales cercanos de esos que alimentan el alma como el impactante desove de tortugas y el festival de jazz; La posibilidad de estar en contacto continuo con la gente del entorno cierra el cuadro con cadenas de distribución de un solo punto, es decir, del productor al consumidor, sin o con mínimos intermediarios.

He cartografiado dos de los tres principales puntos que se consideraron para el mural, razón de mi residencia: el espacio que le daría cabida y el entorno mas allá de este, dejo el tercero para este párrafo por ser quizá la brújula crisol para los elementos finales: el visitante (el personaje principal de la composición); nacionales y extranjeros atraídos por la zona pero también en un alto porcentaje con cierta pregnancia y gusto por el diseño, la arquitectura y la armonía en general, que llegan en busca de un espacio de ensimismamiento, disfrute y/o deleite señorial y que encuentran en Casa Mermejita (como un elemento direccionador consiente de emociones, sentimientos generados a partir de sensaciones) y ahora en el mural en línea con los timbres armónicos del resto del espacio, propiciando recuerdos diferentes a los que reciben de otros sitios de alojamiento.

En cuestiones mas técnicas el resultado tras modificarse varias veces el boceto por desmarcame de caer en una composición meramente ornamental y pasando a algo mas propio a mi naturaleza gráfica,  fue una imagen en gran formato (5.15 x 1.8 m) que habla de manera simple de la diversidad y a la vez armonía del entorno, centrando la comunicación y expresividad de la imagen por medio de la figura humana (dejando áreas de aislamiento marcadas por el mobiliario y objetos decorativos o soportados por el muro) 4 personajes diferentes, principalmente en cuanto a gama cromática, comunicados a partir de la cercanía espacial y el gesto, colocados en un mismo y único primer plano a modo de sugerir una línea dinámica en dónde se propicia la estética como medio y finalidad y no como consecuencia. Apoyando la estética y madurez del espacio que le albergará: el interior de la casa-habitación 60º en un reflejo de la mano, trazo y estilo propios de la ilustradora que le ha elaborado. Finalmente la paleta cromática fue tomada de elementos del entorno y las texturas finales trabajadas tras varias capas consecutivas de acrílicos sobre sellador. Dejo a pie de este post algunas imágenes del sitio y el proceso de trabajo. El título final "Encuentro"

Gracias a Casa Mermejita, Jorge Ramírez y todo su equipo de trabajo.

  Casa habitación 60º, sitio que alberga el mural.

Sellado y cuadriculado del mural (5.15 x 1.8 mt)

Inicio del trazado del mural
 Primeras capas, generación de texturas.

Color base para el fondo.

Mural: "Encuentro"




lunes, 13 de junio de 2016

Residencia Artística: Entrega II

Estarán de acuerdo en que las cosas van cambiando a gran velocidad ante nuestra muchas veces inconsciente renuencia a ello, sólo que nuestro paso por acá es corto, lo suficientemente breve para sentir que las cosas no van tan de prisa, incluso que fueran estáticas; así que la mayoría de las transformaciones a nuestro alrededor seguro se nos pasan sin reconocerles, hoy pillé una de ellas (mínima) y la comparto: de niña tenía mas que prohibido rayar las paredes, hoy tengo permiso y solicitud de hacerlo. ¡Yeeei!

Pintando un mural en Casa Mermejita
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viernes, 10 de junio de 2016

Residencia Artistica I

Estos amaneceres de trabajo desde la costa sur, de fresca brisa marina y sonido de grandes olas rompiéndose al fondo, son casi excitantes. No cabe duda que el entorno que nos envuelve es clara influencia en el resultado de nuestro trabajo; te dediques a lo que te dediques.
Es viernes, casi una semana de estar mood playero y por una residencia artistica aún estaré en estos espacios varias semanas mas, eso me lleva a pensar que no todos disfrutamos de entornos ideales, de hecho la mayoría de las veces por algún detalle suelen no ser; sin embargo creo, en gran medida, que esta en nuestras manos definir eso, ¿o no?
Buen viernes


miércoles, 11 de mayo de 2016

Le Yad y Cía en la FLT-2016

Y por cierto, para mis valientes seguidores, para aquel que se asoma sólo por curioso y para aquel que llegó por acá sin querer: ¡Este viernes será la inauguración oficial de laFeria del Libro de Tijuana! por lo que mi cajita de acuarelas ya está bien acomodada en la maleta ¡Yeeeei!

La participación estará para chuparse los dedos: Charla, taller y actividad sorpresa. Por ahí con el peculiar Ricardo Peláez y el multifacético José Quintero, hablaremos de creación de personajes y esto de ilustrar, seguro llevaremos un par de cosas más para deleite de todos.
Si les queda pasen a inscribirse o de menos a saludar. Se vale compartir para que llegue a los que les interese
Acá pueden descargar todas las actividades y el cartel oficial de la FLT-2016.
Fin





Imaginando sobre el que pasará

Para los que me conocen, saben que no soy muy de socializar ni de buscar aventuras, disfruto permanecer días enteros en casa y de esos momentos de estar en zonas de vegetación y calma; el contacto con el agua y el conectar mi pensamiento a las entrañas de la nada. Amo tomar de la mano a la complicidad y mirarla a los ojos. Y seguir.
Amo las oportunidades de volver a los sitios que me han puesto un recuerdo para disfrutar, aún cuando no todo en ello fuera fiesta y estoy segura que ustedes también aman tanto o más de lo que yo.
En eso estoy este día, amando. Amando lo que hago y lo que planeo.  Imaginando sobre el qué pasará.

jueves, 24 de marzo de 2016

Que el fin del mundo nos pille bailando...

Hoy, mientras retomaba una imagen en la que he estado trabajando amanecí con un aviso en mi bandeja de entrada de que en twitter los chicos de Botellita de Jerez me siguen ¡Yeeeeei!, obvio eso me produjo una natural sonrisa toda la mañana aunque también la duda de si habrá sido error de dedo al darle follow; luego, caí en cuenta que hoy justo hace un año Clauzzia Gomez​, Víctor Nicolás​, Nico Barajas​ y una servidora los invitábamos a la expo: "Crónica de un guiño" que realizaríamos en el Museo de Historia Natural de Ecatepec​ y pienso que de eso, quedaron también charlas a medias de proyectos por germinar, que espero, retomar con alguno o todos ellos y por supuesto compartirles. Eso de mirar de nuevo rostros amigables con los que sabes compartes gustos afines y hacer crecer nuevos proyectos me parece un alimento necesario para cualquiera.

Así que pasé, así como montada en la tangente, a decirles que realmente espero que este fin de semana que esta por llegar los tome con algún proyecto personal entre manos que les deje una sonrisa tan satisfactoria como me ha sucedido y ya en últimas como dice la canción de Joaquín Sabina: que el fin del mundo nos pille bailando...



lunes, 14 de marzo de 2016

Le Yad en FILEY-Mérida

Mirando como con más detenimiento por el retrovisor, es verdad que lo que pides la vida te lo va dando, aunque no siempre de la manera en que imaginamos que sería.
Estos días he estado en Yucatán, en Mérida y sus alrededores, visitando la Feria de la Lectura de Yucatán (FILEY), siendo abatida por el inclemente sol, comiendo salbutes, panuchos, agua de chaya, visitando puerto y los cenotes, acudiendo a charlas sobre ilustración y libros...¡Uy!
Sin espacio (o sin saber hacerme de él) para detenerme a escribir o dibujar en la libreta. El tiempo se me va de prisa, tanto como debe ser con el resto del mundo; hace dos minutos un breve descanso en el almuerzo en medio de un espacio increíble.
Les comparto ese parpadeo, esperando este inicio de semana también les pillé, quizá sin tiempo, pero amando profundamente cada cosa que hacen.
Y si andan por Mérida, no olviden pasar a saludar.